<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>#ExtremaduraEfemérides archivos &#8211; Guías-Historiadores de Extremadura</title>
	<atom:link href="https://guiashistoriadorex.com/category/extremadura-efemerides/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://guiashistoriadorex.com/category/extremadura-efemerides/</link>
	<description>Historiadores y guías oficiales de turismo de Extremadura</description>
	<lastBuildDate>Sun, 19 Jul 2026 17:16:20 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.1.3</generator>

<image>
	<url>https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2019/03/cropped-favicon-guias-historiadorex-2-32x32.png</url>
	<title>#ExtremaduraEfemérides archivos &#8211; Guías-Historiadores de Extremadura</title>
	<link>https://guiashistoriadorex.com/category/extremadura-efemerides/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Cáceres y el agua que nunca llega</title>
		<link>https://guiashistoriadorex.com/caceres-y-el-agua-que-nunca-llega/</link>
					<comments>https://guiashistoriadorex.com/caceres-y-el-agua-que-nunca-llega/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[historiadores]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Jul 2026 04:45:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#ExtremaduraEfemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Home Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Agua]]></category>
		<category><![CDATA[Antigüedad]]></category>
		<category><![CDATA[Cáceres]]></category>
		<category><![CDATA[Edad Contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[Edad Media]]></category>
		<category><![CDATA[Edad Moderna]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://guiashistoriadorex.com/?p=10296</guid>

					<description><![CDATA[<p>Tal día como hoy hace noventa años tenía lugar el golpe de estado de 1936 en Cáceres, como ya contamos en detalle en nuestra ruta monográfica sobre la Guerra Civil en la ciudad, y ese hecho trastocó toda la agenda pública prevista para ese día, también domingo como hoy. Especialmente hizo que se cancelase y [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/caceres-y-el-agua-que-nunca-llega/">Cáceres y el agua que nunca llega</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Tal día como hoy hace noventa años tenía lugar el golpe de estado de 1936 en Cáceres, como ya contamos en detalle en nuestra ruta monográfica sobre la Guerra Civil en la ciudad, y ese hecho trastocó toda la agenda pública prevista para ese día, también domingo como hoy. Especialmente hizo que se cancelase y olvidase algo ciertamente importante a nivel local: El referendo sobre el empréstito que planteaba la corporación municipal, con su alcalde Antonio Canales a la cabeza, para poder financiar una solución definitiva al grave problema que suponía la falta de un abastecimiento de agua regular, de calidad y abundante para una población que crecía de manera sostenida desde el siglo XIX. Y es que el agua es fundamental para la vida y quienes han vivido en esta localidad bien lo saben, acostumbrados como están a un irregular régimen de lluvias.</p>
<p>En nuestras visitas guiadas en Cáceres a menudo hay quien se sorprende cuando sabe que esta ciudad tiene río y no es algo que ocurra únicamente entre quienes nos vienen a conocer desde el resto de España o del mundo sino que es frecuente encontrar esa misma reacción entre quienes residen en el resto de la región y hasta en la propia localidad. Pero sí, Cáceres tiene río, la Ribera del Marco (o de la Madre, del Rey o del Concejo), además de otros cursos de agua menores, como el río Verde o el arroyo de Aguas Vivas. La Ribera es especialmente relevante porque tiene un caudal bastante estable debido al aporte continuo de agua que tiene desde el Calerizo, hoy aminorada por su extracción para usos diversos pero que hasta hace algunas décadas era capaz de mover decenas de molinos de varios tipos (harina, aceite y hasta cacao). Y ésa es la razón última del asentamiento humano en Cáceres desde la más remota Prehistoria, como lo demuestran los múltiples hallazgos que se han venido produciendo desde hace décadas.</p>
<p>Una vez fundada ya Norba Caesarina en 34 a.C., tenemos algunas pruebas en indicios gracias a la arqueología de que existía una preocupación por disponer de agua para la población, como lo demuestra el aljibe encontrado en las excavaciones del palacio de Mayoralgo o la propuesta de algunos investigadores de que sean de origen romano la cisterna de San Roque y el acueducto desenterrado en obras de urbanización cercanas a la Ribera.</p>
<p>La despoblación que suponemos para el período visigodo hace improbable que se emprendieran obras hidráulicas, aunque es de todos sabido que tristemente hay una notable falta de información sobre esos momentos de la historia de la ciudad. Afortunadamente, sí disponemos de bastantes datos sobre la gestión del agua en época islámica, con destacadas construcciones como el famosísimo aljibe andalusí del Museo de Cáceres, perteneciente al alcázar del sistema defensivo del asentamiento, o las grandes obras que se llevaron a cabo justamente para surtirlo de agua desde la ya antes mencionada cisterna de San Roque, en el conjunto de los Pozos. Como se ve, el líquido elemento era ya una intranquilidad para la guarnición musulmana, ya que sabían muy bien que sus posibilidades de resistir un sitio eran escasas sin él.</p>
<p>Tras la toma cristiana de 1229 y su consecuente incorporación al reino de León, repoblación con colonos norteños incluida, comienza un largo período de mejoras muy lentas pero progresivas en cuanto a la captación, distribución y aprovechamiento del agua por toda la villa. De este modo, en época medieval y moderna hay numerosas obras como la señera fuente del Concejo, con una producción de miles de cántaros al día, y otras (Rocha, Fría, etc.), los abrevaderos del Rodeo, los molinos antes citados, lavaderos…, además del sinfín de aljibes y pozos particulares de los que muy rara vez carecían las casas solariegas de la nobleza local, así como los conventos y monasterios que poco a poco fueron surgiendo tanto intramuros como fuera de las murallas.</p>
<p>Así llegamos al final de la Edad Moderna, algo que en Cáceres está marcado de modo imborrable por la creación de la Real Audiencia, consecuencia de la cual fue la elección de la villa como capital provincial en el primer tercio del siglo XIX, siendo todo ello el comienzo del crecimiento demográfico que decíamos al principio de este texto. La población crecía, tanto por la dinámica interna como por la llegada de nuevos habitantes desde los demás municipios de la provincia e incluso de otras al calor del floreciente sector público (diputación provincial, instituto de enseñanza media, delegación de Hacienda, guarnición permanente…) pero también privado (minas de Aldea Moret), pero el agua disponible seguía siendo la misma, escasa y de una calidad que no era la mejor.</p>
<p>Precisamente, hubo un intento de resolver el problema, ya acuciante, de la falta de agua con su traída desde los manantiales del entorno de las propias minas de Aldea Moret, para lo cual se fundó la Sociedad de Aguas de Cáceres en 1899, que en efecto completó la traída de agua a la ciudad pero con una calidad lamentable, tanto que el proyecto acabó siendo un completo fracaso. El problema continuaba sin ser resuelto y la población no paraba de crecer.</p>
<p>Algunas voces, notablemente el farmacéutico de origen oscense Joaquín Castel, ya habían reclamado la construcción de un embalse en la propia Ribera del Marco como remedio a la falta de agua, a lo que sumaban la idea de añadir a esta estructura un salto de agua para la producción de energía eléctrica. Dos recursos logrados con una misma obra, pensaron ellos, pero nunca se tomaron estas propuestas en consideración por parte de las autoridades, quizás por entenderlas como demasiado costosas o complejas, quizás simplemente por no llegarlas a comprender del todo. El caso es que seguía el problema y ya estábamos en el siglo XX.</p>
<p>Las grandes inversiones hidráulicas de la dictadura del general Primo de Rivera no se tradujeron en Cáceres en una solución definitiva, más allá de algunas actuaciones de escasa relevancia, como la ampliación de la red de fuentes públicas, como la del Paseo Alto y otras, por lo que al llegar la Segunda República se seguía con las mismas dificultades de abastecimiento. Precisamente por ello el ayuntamiento decidió plantear a la población la posibilidad de un empréstito que habría dado a las arcas municipales los fondos que se entendían necesarios para acometer la solución definitiva de una vez por todas. Como hemos dicho, el golpe de estado, la posterior Guerra Civil y su dura postguerra hicieron del todo imposible este nuevo proyecto y el reguero de mujeres con cántaros a la cabeza y al cuadril subiendo por empinadas cuestas seguiría siendo una estampa habitual aún durante varias décadas.</p>
<p>Fue ya durante la dictadura franquista cuando se llevaron a efecto los dos planes que solucionaron en buena medida el abastecimiento de agua. Por una parte se municipalizó el servicio de aguas en 1959 para unificar su gestión y ampliar en lo posible el suministro a los hogares de la ciudad, que en ese momento no llegaba ni a un tercio de ellos, por lo que era aún frecuente ver colas de mujeres con cántaros haciendo acopio de agua en las fuentes para beber, lavar y cocinar. Por otra, la más relevante y que llega hasta la actualidad, fue la rápida construcción de la presa en el cercano río Guadiloba para dar lugar al embalse homónimo, con una capacidad de 20 hectómetros cúbicos, que se inauguró en 1971.</p>
<p>Aparentemente, la tan ansiada y perentoria solución había llegado, pero esto no era del todo así y es que el agua del embalse empezó a suministrarse también a la pedanía de Valdesalor y a las cercanas localidades de Sierra de Fuentes y Malpartida de Cáceres. Asimismo, no se puede olvidar que la población de la capital provincial seguía en fuerte crecimiento con el establecimiento de industrias y de la Universidad de Extremadura, con su abultada población estudiantil. El consumo de litros de agua potable per capita también subía y las graves sequías de principios de los años 90 hicieron patente que el embalse del Guadiloba se había quedado pequeño escasamente veinte años más tarde de su puesta en funcionamiento.</p>
<p>Con cortes del suministro durante doce horas diarias, prohibición de llenar las piscinas y regar los jardines y hasta la toma en consideración de la posibilidad de tener que evacuar la ciudad, la respuesta -casi improvisada- al nuevamente acuciante problema de la falta de agua fue un trasvase desde el punto donde el río Almonte vierte su caudal en el Tajo, con un punto de captación accionado por una costosa maquinaria de bombeo. En julio de 1992 llegaba en tromba al embalse del Guadiloba el agua, siempre oficialmente como medida provisional.</p>
<p>Casi un cuarto de siglo después la solución definitiva aguarda su aparición, sobre todo después de los fallidos intentos de traer el agua con un nuevo y decisivo trasvase desde el pantano de Portaje -situado a más de 50 kilómetros de la ciudad-. Se han oído y leído peticiones de todo tipo, desde la simple mejora de la eficiencia en la distribución para evitar que se pierda por tuberías en mal estado, la utilización de aguas recicladas o la construcción de una segunda presa aguas abajo del embalse del Guadiloba para recoger las grandes cantidades de agua que se desembalsan en los meses en que hay lluvias abundantes. No obstante, lo cierto es que elemento básico para la vida sigue estando entre interrogantes en la ciudad. El tiempo dirá si se solventa este problema milenario y cómo.</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/caceres-y-el-agua-que-nunca-llega/">Cáceres y el agua que nunca llega</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://guiashistoriadorex.com/caceres-y-el-agua-que-nunca-llega/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuando el ferrocarril llegó a Cáceres un verano de 1880</title>
		<link>https://guiashistoriadorex.com/cuando-el-ferrocarril-llego-a-caceres-un-verano-de-1880/</link>
					<comments>https://guiashistoriadorex.com/cuando-el-ferrocarril-llego-a-caceres-un-verano-de-1880/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[historiadores]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 Jul 2023 09:26:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#ExtremaduraEfemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Home Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Cáceres]]></category>
		<category><![CDATA[Edad Contemporánea]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Restauración]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://guiashistoriadorex.com/?p=9748</guid>

					<description><![CDATA[<p>Cuenta Publio Hurtado en sus escritos que ‘y al entrar el verano de 1880, la línea […] que unía Madrid con Lisboa estaba terminada’. Más tarde, en octubre del año siguiente, vendría la inauguración oficial con la presencia de los reyes de España y Portugal. Pero lo importante -quedar conectados por vía férrea- con el [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/cuando-el-ferrocarril-llego-a-caceres-un-verano-de-1880/">Cuando el ferrocarril llegó a Cáceres un verano de 1880</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">Cuenta </span><span lang="es-ES"><b>Publio Hurtado</b></span><span lang="es-ES"> en sus escritos que ‘y al entrar el verano de 1880</span><span lang="es-ES">, la línea </span><span lang="es-ES">[…] </span><span lang="es-ES">que </span><span lang="es-ES">unía Madrid con Lisboa estaba terminada’. Más tarde, en octubre del año siguiente, vendría la inauguración oficial con la presencia de los reyes de España y Portugal. Pero lo importante -quedar conectados por vía f</span><span lang="es-ES">é</span><span lang="es-ES">rrea- con el resto del mundo se había </span><span lang="es-ES">hecho realidad, aun mucho más tarde que en la mayoría de provincias españolas</span><span lang="es-ES">.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">C</span><span lang="es-ES">uando comenzamos nuestras visitas guiadas habituales en Cáceres rara es la ocasión en que, </span><span lang="es-ES">culminando la explicación introductoria de la evolución histórica de la localidad, no se mencionen tres acontecimientos que cambiaron todo para bien: el nombramiento como capital provincial, la llegada del ferrocarril y la transformación en ciudad universitaria. ¿Pero cómo ocurrió el segundo de estos hechos?</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">Durante el siglo XIX </span><span lang="es-ES">el tendido de los llamados </span><span lang="es-ES"><i>caminos de hierro</i></span><span lang="es-ES"> revolucionó el transporte, la economía, la táctica militar y otros incontables aspectos de la vida. En España la primera línea se inauguró en 1837 en Cuba para unir La Habana con Güimes, siendo una de las más antiguas del mundo, pero en la península se hubo de esperar hasta once años más tarde, hasta la finalización de</span><span lang="es-ES"> la línea de Barcelona a Mataró. Cáceres, a pesar de estar ubicada justo en el medio del camino natural entre las capitales ibéricas, no acababa de entrar en los planes de expansión de las vías de tren. Sin embargo, un simple paseo por el campo lo cambió todo.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: medium;">A principios de 1864 dos vecinos de la ciudad caminaban por el cerro de Cabezarrubia cuando les llamó la atención una serie de piedras de notable color blanco, que recogieron y llevaron a analizar a un farmacéutico. El resultado fue que contenían más de un 60 por ciento de fosfato, un auténtico tesoro en aquel entonces ya que con los derivados de este mineral se podían fabricar abonos, explosivos y demás productos que el crecimiento demográfico del siglo XIX hacía imprescindibles. A partir de ahí se inició una frenética actividad minera que fue fundamental para la economía local durante décadas, especialmente tras la unificación y modernización de las explotaciones por parte de <b>Segismundo Moret</b>.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">Precisamente fue el prócer gaditano quien movió los hilos que llevaron a la construcción del ferrocarril entre Madrid y Lisboa con parada obligada en Cáceres. Y es que el mineral había que llevarlo hasta nuestros puertos naturales del país vecino, ya que el transporte en carretas era costoso, lento y poco eficaz. Así, pues, un interés a caballo entre lo personal y lo nacional hizo que se consiguiera lo que hasta poco años atrás era poco menos que una quimera. Luego se sumarían otras vías importantes, como la que vertebraba el eje occidental español de norte a sur, en paralelo casi a la Vía de la Plata.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">Las </span></span> <span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">benéficas </span></span> <span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">consecuencias </span><span lang="es-ES">de la entrada en funcionamiento de la </span><span lang="es-ES"><b>Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Cáceres y Portugal</b></span> <span lang="es-ES">no se hicieron esperar. Así, no sólo se sacó el mineral con una rentabilidad mayor sino que, por ejemplo, la prensa madrileña llegaba puntual cada día, horas después de salir los números a la calle, el correo era mucho más ágil, las mercancías -incluso aquéllas de otros países- comenzaron a aparecer en las tiendas cacereñas y hasta arribaron ideas de nuevo cuño.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">E</span><span lang="es-ES">l desarrollo de los vehículos de motor de explosión, especialmente de los camiones, y la expansión de las carreteras nacionales y posteriormente las autovías, junto con las políticas tendentes a cerrar vías férreas de todo tipo, hicieron que el tren comenzase un declive que aún no ha parado. Ya no tenemos conexión directa con el Norte ni con Portugal, la que hay con el Sur es escasa y mala y la que hay con Madrid sufre de problemas graves con una frecuencia del todo escandalosa, aunque esto no parece llamar la atención de las autoridades competentes en la materia.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-size: medium;"><span lang="es-ES">Desde estos párrafos no tratamos únicamente de explicar los avatares históricos del ferrocarril en nuestra tierra sino que expresamos nuestro apoyo a todas las iniciativas que luchan por lograr soluciones reales, prontas y duraderas en este aspecto. Es de derecho.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify">
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/cuando-el-ferrocarril-llego-a-caceres-un-verano-de-1880/">Cuando el ferrocarril llegó a Cáceres un verano de 1880</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://guiashistoriadorex.com/cuando-el-ferrocarril-llego-a-caceres-un-verano-de-1880/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Guadalupe y la peregrinación regional extremeña</title>
		<link>https://guiashistoriadorex.com/guadalupe-y-la-peregrinacion-regional-extremena/</link>
					<comments>https://guiashistoriadorex.com/guadalupe-y-la-peregrinacion-regional-extremena/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[historiadores]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Oct 2020 00:05:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#ExtremaduraEfemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Home Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Guadalupe]]></category>
		<category><![CDATA[Monasterios]]></category>
		<category><![CDATA[Religiosos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://guiashistoriadorex.com/?p=8402</guid>

					<description><![CDATA[<p>Ocurrió hace más de un siglo, concretamente hace 114 años. El 12 de octubre de 1906 una multitud de devotos extremeños –hasta 10.000 según algunas estimaciones– peregrinaron hasta Guadalupe con el fin de llamar la atención sobre el estado de abandono en que se encontraba el monasterio desde las desamortizaciones del siglo XIX. Llevaban de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/guadalupe-y-la-peregrinacion-regional-extremena/">Guadalupe y la peregrinación regional extremeña</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Ocurrió hace más de un siglo, concretamente hace 114 años. El 12 de octubre de 1906 una multitud de devotos extremeños –hasta 10.000 según algunas estimaciones– peregrinaron hasta Guadalupe con el fin de llamar la atención sobre el estado de abandono en que se encontraba el monasterio desde las desamortizaciones del siglo XIX. Llevaban de ofrenda a la Virgen una lámpara votiva en la que podía leerse “Extremadura, a su patrona”. Algunos historiadores la consideran la primera manifestación popular de los habitantes extremeños en pos de un fin común. Pero el lazo emocional extremeño con Guadalupe tiene su arranque bastante más atrás en la historia.</p>
<p>La devoción a la Virgen de Guadalupe se expandió desde la comarca extremeña de las Villuercas a toda Castilla y a Portugal con el correr de la Baja Edad Media. La legendaria aparición a un vaquero cacereño –Gil Cordero– podría haber sido el origen de un primitivo templo cristiano en el siglo XIII. Sin embargo, el punto de inflexión se daría durante el reinado de Alfonso XI, cuando se atribuye a la talla guadalupense la victoria castellana frente a los musulmanes en la Batalla del Salado, acaecida en el año 1340. A fines de aquel siglo XIV la Orden de los Jerónimos se hizo cargo del enclave y dio comienzo la época de esplendor que haría de Guadalupe centro principal de atracción religiosa, científica y cultural en la Península.</p>
<p>A pesar de encontrarse bajo jurisdicción del arzobispado toledano, su situación geográfica –caída hacia la parte occidental del Pico de La Villuerca– determinó desde sus comienzos su estrecho vínculo a la región extremeña. Su prior, por ejemplo, residía con asiduidad en la ciudad de Trujillo. De ahí que los exploradores y conquistadores nacidos en estas tierras llevaran consigo la devoción a Guadalupe en sus periplos americanos durante el siglo XVI. El muy devoto Hernán Cortés puede considerarse padre de México también por esa circunstancia. En América, pero también en Portugal y en otras partes de la Península son numerosos los templos que mantienen la advocación a la virgen guadalupense (o guadalupana) desde aquellos siglos de la primera modernidad.</p>
<p>El establecimiento de la corte española en Madrid en 1561 y la creación del Monasterio de El Escorial poco después fueron determinantes para que Guadalupe fuera perdiendo protagonismo en Castilla, quedando reducida su área de influencia al ámbito extremeño con el discurrir del tiempo. El caso es que en el tránsito entre los siglos XVI y XVII la Virgen de Guadalupe ya es tenida por matrona de Extremadura: “Y a ti nación extremeña, mucho la virgen te honró, pues en tu tierra gustó ocultarse entre una breña. Eres nación noble, hidalga, y a todos es justo honréis la matrona que tenéis para que en la muerte os valga. Tened siempre en la memoria, sin que otra cosa la ocupe, a la Virgen de Guadalupe (Fray Diego de Ocaña, muerto en 1608)”.</p>
<p>Pero el monasterio y la villa no solo irradiaron luz religiosa sobre el pueblo extremeño sino también ejercieron como faro de la sombría región desde otros muchos puntos de vista. A su imán peregrinatorio fue unido el desarrollo mercantil que hizo de la Puebla un activo centro en el que confluían comerciantes de toda Castilla y Portugal, destacando el papel que judíos y judeoconversos tuvieron en ello. Asimismo, la villa monacal fue lugar de primera línea política en momentos clave de la historia peninsular y americana. Dan muestra de ello las frecuentes visitas de los Reyes Católicos al monasterio, la firma de la Sentencia Arbitral de Guadalupe que puso fin a los malos usos de los señores catalanes, la recepciones a Cristóbal Colón, la conversión al cristianismo del alcalde mayor de los judíos castellanos –Abraham Seneor– y la de los primeros amerindios –Pedro y Cristóbal–, la reunión entre los reyes ibéricos Sebastián I y Felipe II, etc.</p>
<p>El reflejo artístico de la relevancia política y religiosa sería largo de reseñar: baste admirar la arquitectura gótico-mudéjar del monasterio, imaginar la Hospedería Real construida por Juan Guas –desaparecida en el siglo XIX- o deslumbrarse con la Sacristía decorada con pinturas del extremeño Francisco de Zurbarán. También desde la perspectiva cultural Guadalupe alcanzó cumbre en la confección de bordados y de libros miniados o en los estudios de música, gramática y, sobre todo, de medicina. Además, figuras intelectuales de la talla del jurista Gregorio López de Tovar –guadalupense que llegó a ser alcalde de la Puebla en el siglo XVI- y de otros incontables vecinos y visitantes mantuvieron el aura dorada de la cultura en este rincón extremeño.</p>
<p>La luz, no obstante, se apagó con la llegada de la contemporaneidad. Las desamortizaciones decimonónicas, en especial la del año 1835, exclaustraron a los jerónimos del monasterio y pusieron punto y aparte en la historia de Guadalupe. Sorprendentemente, a las agitaciones de aquel siglo consiguieron sobrevivir los zurbaranes, no así la renacentista hospedería regia. Ante la amenaza de completa degradación de tan ilustre y simbólico monumento extremeño, un intelectual badajocense, Vicente Barrantes, empeñó el último esfuerzo de su vida en reivindicar el papel de Guadalupe en la historia regional y nacional.</p>
<p>Durante la centuria decimonónica España fue un hervidero ideológico. Pensadores aquí y allá daban salida a sus inquietudes en forma de corrientes políticas, tertulias, periódicos, obras literarias, etc. en una actividad intelectual frenética. Extremadura no escapó a aquella tormenta a pesar de estar sumida en la más absoluta marginalidad desde tiempo atrás. Pese a ello, algunas personalidades extremeñas consiguieron destacar en el panorama político e intelectual español entre fines del XVIII y la primera mitad del XIX: Forner, Meléndez Valdés, Godoy, Muñoz Torrero, José María Calatrava, Espronceda, Donoso Cortés, Bravo Murillo, etc. A partir de mediados de siglo los extremeños dejaron de ser influyentes a nivel nacional y comenzó a florecer una mirada intrínseca de la región.</p>
<p><img decoding="async" class=" wp-image-8408 alignleft" src="https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/10/vicente-barrantes-guias-historiadores.jpg" alt="Retrato de Vicente Barrantes" width="309" height="393" /></p>
<p>El folclore, las ruinas arqueológicas o el lamentable estado de edificios histórico-artísticos como Guadalupe se convirtieron entonces en objeto de estudio y reflexión sobre el pasado regional. Y en ese contexto se desarrolló la inquietud de Vicente Barrantes Moreno, quien se encargó de recopilar toda fuente histórica y bibliográfica de interés extremeño y darlas a conocer en su obra Aparato Bibliográfico de Extremadura. Guadalupe se erigió en motivo principal de sus desvelos y durante el último tercio de siglo de dedicó en cuerpo y alma a su recuperación. La idea era devolver al monasterio la vitalidad de antaño. Barrantes fue, sin duda, el motor de la reivindicación pero, lamentablemente, murió antes del renacimiento efectivo guadalupense. Su enorme legado documental se custodia hoy en la Biblioteca del Monasterio.</p>
<p>Los discípulos de Vicente Barrantes, entre ellos su hijo, ya impregnados de regionalismo cultural –de extremeñería, como se decía entonces– continuaron la senda marcada y organizaron una peregrinación multitudinaria a la Puebla el 12 de octubre de 1906. Tuvo un enorme éxito. El Papa Pio X declaró a la Virgen de Guadalupe como “Patrona principal de la Región Extremeña” en marzo de 1907 y la orden franciscana se hacía cargo del monasterio para iniciar la ansiada revitalización. Años después, en 1928, se coronará a la guadalupense como “Reina de la Hispanidad”, convirtiéndose definitivamente en símbolo de la unión histórica entre España y los países hispanoamericanos.</p>
<p>Más allá del carácter religioso de aquella reivindicación –Barrantes fue un reconocido católico, liberal moderado- y de sus derivaciones simbólicas y políticas para el nacionalcatolicismo del siglo XX, la peregrinación extremeña tuvo una doble consecuencia social y cultural. De un lado, se trató, como decíamos, de la primera movilización popular de cierta relevancia en Extremadura. De otro, supuso el fin del abandono de un enclave histórico y patrimonial de primer orden que estuvo en peligro de desaparición tras la exclaustración de los jerónimos. El 12 de octubre de 1906 ejercería también su autoridad durante la Transición para que el Día de Extremadura estuviera vinculado a Guadalupe, optándose finalmente por el 8 de septiembre (“día de las vírgenes encontradas”).</p>
<p>Hoy, parte de la sociedad extremeña ha virado sus reivindicaciones sobre Guadalupe hacia el traslado jurisdiccional de la archidiócesis toledana a alguna provincia eclesiástica de Extremadura. Cada 8 de septiembre, siguiendo la tradición, miles de peregrinos llegan a la Puebla para festejar, religiosa o socialmente, el día de la región junto a la Virgen, reclamándose a menudo el paso de la dependencia guadalupense. Aquel acontecimiento de 1906 sigue pesando. Sin embargo, lejos de debates religiosos y eclesiásticos que nada deberían tener que ver con lo político, se echa en falta la reivindicación estrictamente cultural del monasterio en la historia extremeña, como hizo Barrantes. Guadalupe es para Extremadura, sobre todo, luz histórica y patrimonial que permite entender la realidad regional. Desde Guías-Historiadores seguimos apostando por el rigor en la enseñanza del patrimonio extremeño.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/guadalupe-y-la-peregrinacion-regional-extremena/">Guadalupe y la peregrinación regional extremeña</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://guiashistoriadorex.com/guadalupe-y-la-peregrinacion-regional-extremena/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Una mujer extremeña del Siglo de Oro: Catalina Clara Ramírez de Guzmán</title>
		<link>https://guiashistoriadorex.com/una-mujer-extremena-del-siglo-de-oro-catalina-clara-ramirez-de-guzman/</link>
					<comments>https://guiashistoriadorex.com/una-mujer-extremena-del-siglo-de-oro-catalina-clara-ramirez-de-guzman/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[historiadores]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Aug 2020 15:57:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#ExtremaduraEfemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Home Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Edad Moderna]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Escritores]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://guiashistoriadorex.com/?p=8207</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sabido es que a lo largo de la Historia las sociedades patriarcales han eclipsado el papel desempeñado por las mujeres en los campos más diversos. De ahí que aún resulte casi anecdótico disponer de referentes no masculinos en el imaginario social colectivo. Afortunadamente, en los últimos tiempos se ha avanzado mucho en el estudio de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/una-mujer-extremena-del-siglo-de-oro-catalina-clara-ramirez-de-guzman/">Una mujer extremeña del Siglo de Oro: Catalina Clara Ramírez de Guzmán</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Sabido es que a lo largo de la Historia las sociedades patriarcales han eclipsado el papel desempeñado por las mujeres en los campos más diversos. De ahí que aún resulte casi anecdótico disponer de referentes no masculinos en el imaginario social colectivo. Afortunadamente, en los últimos tiempos se ha avanzado mucho en el estudio de las figuras históricas femeninas. No obstante, como en todo, “la alegría va por barrios” y no todos los espacios y los tiempos han gozado de la misma atención historiográfica. De igual manera, la divulgación de tales investigaciones históricas ha quedado comúnmente circunscrita a determinadas esferas sociales y/o académicas, no alcanzando la socialización mínima del conocimiento sobre la mujer en la Historia que haya sido capaz de poner fin a la tradicional ignorancia.</p>
<p>Extremadura es, como región históricamente marginal y limitadamente desarrollada en lo académico, uno de esos espacios en los que el conocimiento sobre las extremeñas del pasado (entiéndase en sentido amplio, mujeres relacionadas históricamente con la actual Extremadura) todavía se halla muy restringido. Y no es, obviamente, porque no hayan existido mujeres de mayor o menor relevancia histórica vinculadas al solar extremeño.</p>
<p>Podemos citar a vuela pluma: romanas como la tabernera Sentia Amaranta o la actriz Cornelia Nothis; ejemplos de las tres religiones como la niña mártir Eulalia de Mérida, la bereber guerrera Yamila b. al-Yabbar o la judía doña Vellida; nobles “de armas tomar” como María la Brava, Leonor Pimentel o Beatriz Pacheco; mujeres legendarias como la Serrana de la Vera; aventureras en América como Inés Suárez, María de Escobar o la maestra Catalina Bustamante; poetas como Luisa de Carvajal, Carolina Coronado o Vicenta García Miranda; y un sinfín de extremeñas más cercanas a nuestro tiempo, como Manuela Gallardo o Dulce Chacón. Baste esta somera lista para que el lector o la lectora de estas líneas se pregunten cuántos de estos nombres le son (des)conocidos.</p>
<p>La efeméride que trae a colación esta reivindicación de las mujeres extremeñas es el bautismo de Catalina Clara Ramírez de Guzmán un día como hoy -un 18 de agosto- del año 1618. Nacida en la localidad bajoextremeña de Llerena, Catalina Clara es considerada hoy como una de las poetas más destacadas del panorama barroco español. A pesar de que el historiador de la literatura Joaquín de Entrambasaguas recopiló y publicó en 1930 un corpus de más de un centenar de poemas de la escritora extremeña, su figura y obra aún resultan poco conocidas para el global de la sociedad de la región y del país.</p>
<p>Ramírez de Guzmán nació en el seno de una acomodada familia llerenense lo que, junto a su soltería, le posibilitó dedicarse a una labor intelectual poco frecuente entre las mujeres de su época. Cultivó una gran variedad de registros y de una excelente calidad literaria según los expertos, destacando de manera especial en el retrato poético y en la poesía de corte satírico-burlesco e irónico, donde adoptó un tono crítico frente a los tópicos de la belleza femenina y sarcástico y de mofa frente al género masculino. En este aspecto su poesía se halla de plena actualidad aunque nos separen de la autora más de cuatro siglos.</p>
<p>Su obra es si cabe más admirable por haber sido compuesta de manera exclusiva en su villa de nacimiento –el título de ciudad le llegaría a Llerena en vida de Catalina Clara, en 1641–, retirada por tanto del ambiente de los grandes centros culturales de la España del Siglo de Oro. Trazó en sus escritos la vida cotidiana de su pueblo y retrató en algunas composiciones a las damas que la rodeaban, enraizando así su poesía al terruño. Esto diferencia a la llerenense de la otra gran poeta extremeña de aquel tiempo, Luisa de Carvajal y Mendoza, quien desarrolló sus escritos alejada de su Jaraicejo natal.</p>
<p>Claro que la Llerena del siglo XVII, reconocida por ser sede del Tribunal de la Inquisición y sede del Priorato de San Marcos de León, era una de las urbes más pujantes de la Extremadura de los primeros tiempos modernos. La cercanía de Sevilla o la relevancia del elemento judeoconverso ejercieron también como factores determinantes en el devenir de la localidad. Sin ir más lejos, el renombrado pintor fuentecanteño Francisco de Zurbarán residió en Llerena durante algunos años del mismo siglo, coincidiendo con Catalina Clara siendo ésta todavía niña. Otra enseñanza para nuestros días: vivir apartado de las grandes ciudades no es impedimento para el desarrollo cultural del ámbito más rural.</p>
<p>Como decimos, la escritora dejó plasmado el amor a su tierra en algunos retazos de su poesía. Incluso parece ser que escribió una novela –hoy perdida– a caballo entre lo cortesano y lo pastoril, titulada “El Extremeño”. Motivos éstos más que suficientes para ahondar en su personalidad y en aquella Extremadura lastrada por la emigración a América y por las Guerras con Portugal al tiempo que se conformaba como realidad provincial definida.</p>
<p>No fueron, pues, únicamente hombres los que cultivaron labores intelectuales. Catalina Clara Ramírez de Guzmán, como tantas otras mujeres extremeñas, consiguió transgredir el orden social establecido y nuestro deber como ciudadanos del siglo XXI es reconocer su legado. Nuestra poeta murió hacia 1684. Pidió ser enterrada en la Iglesia Mayor de Santa María de la Granada de Llerena. No queden sus escritos en el olvido.</p>
<p>Para saber más: <a href="http://dbe.rah.es/biografias/32669/catalina-clara-ramirez-de-guzman">http://dbe.rah.es/biografias/32669/catalina-clara-ramirez-de-guzman</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/una-mujer-extremena-del-siglo-de-oro-catalina-clara-ramirez-de-guzman/">Una mujer extremeña del Siglo de Oro: Catalina Clara Ramírez de Guzmán</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://guiashistoriadorex.com/una-mujer-extremena-del-siglo-de-oro-catalina-clara-ramirez-de-guzman/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Extremadura y el Nuevo Mundo: un bautismo singular en Guadalupe</title>
		<link>https://guiashistoriadorex.com/extremadura-y-el-nuevo-mundo-un-bautismo-singular-en-guadalupe/</link>
					<comments>https://guiashistoriadorex.com/extremadura-y-el-nuevo-mundo-un-bautismo-singular-en-guadalupe/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[historiadores]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jul 2020 14:44:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#ExtremaduraEfemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Home Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Era de los Descubrimientos]]></category>
		<category><![CDATA[Guadalupe]]></category>
		<category><![CDATA[Monasterios]]></category>
		<category><![CDATA[Religiosos]]></category>
		<category><![CDATA[Renacimiento]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://guiashistoriadorex.com/?p=8182</guid>

					<description><![CDATA[<p>Corría el año 1496 cuando el almirante Cristóbal Colón regresaba a España de su segundo viaje al Nuevo Mundo. Concretamente, el genovés, arriba en la ciudad de Cádiz el 11 de junio de ese mismo año, donde se advierte el deseo de Colón de acudir a Guadalupe a poco más de un mes de su [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/extremadura-y-el-nuevo-mundo-un-bautismo-singular-en-guadalupe/">Extremadura y el Nuevo Mundo: un bautismo singular en Guadalupe</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Corría el año 1496 cuando el almirante Cristóbal Colón regresaba a España de su segundo viaje al Nuevo Mundo. Concretamente, el genovés, arriba en la ciudad de Cádiz el 11 de junio de ese mismo año, donde se advierte el deseo de Colón de acudir a Guadalupe a poco más de un mes de su llegada, aunque primero debía cumplir con los trámites necesarios: liquidar cuentas, licenciar a sus tropas y la debida obligación de rendir el informe a sus altezas.</p>
<p>Todo ello hacía indicar que se trataba del cumplimiento urgente de una promesa que estaba pendiente desde el primer viaje hacia esa nueva tierra llamada, posteriormente, América. Sea como fuere, Colón visita el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, celebrándose el 29 de julio el bautizo de dos indios que se convertirán en criados y traductores, a quienes se ofrece el nombre de Cristóbal, a uno de ellos, y Pedro, al otro. Además, Colón regaló a la Virgen una rica lámpara de plata y varias joyas de oro.</p>
<p>Este hecho se argumenta por el hallazgo de la partida de bautismo que sacó a la luz el Padre Acemel en 1916: «Viernes XXIX deste mismo mes se bautizaron Xval e Pedro criados del señor almirante don Xval Colón. Fueron padrinos de Xval Antonyo de torres y Andrés Blázquez de pedro, fueron padrinos el sennor coronel e sennor comendador Varela e baptizolos Lorenzo Fernández capellán». El bautismo tuvo lugar en la basílica del santuario en una pila bautismal que, actualmente, se encuentra coronando la fuente situada en el centro de la plaza de la Puebla. Cerca de ella, en el lateral izquierdo de las escaleras que dan acceso a la iglesia colocaron, en el año 2003, una lápida que conmemora este hecho.</p>
<p>Además, debajo del coro de la basílica existe un lienzo de Juan Manuel Núñez Báñez recordando este acontecimiento, en el que se contempla a los dos indios en presencia del almirante y de Antonio de Torres (hermano del aya del príncipe don Juan), en actitud de inclinar sus cabezas ante la pila bautismal con gesto de devoción.</p>
<p>Como mera anécdota, decir que no fue la única vez que Cristóbal Colón visitó Guadalupe, ya que en él se han documentado varias visitas: en 1486, 1488, 1493 tras su primer viaje y la citada de julio de 1496. Algunos investigadores, incluso, consideran que también estuvo presente el 20 de junio de 1492. Momento en que los Reyes Católicos mandaron unas cartas dirigidas a Juan de Peñalosa y al alcalde de Palos ordenando la entrega, al navegante, de dos carabelas y facilitándole la labor de reclutar a los tripulantes que le pudiesen acompañar en esta empresa.</p>
<p>Por tanto, y para finalizar este relato de #ExtremaduraEfemérides, podemos comprobar la relación de Colón con el santuario mariano, que se convirtió en su advocación predilecta, tal vez nacida durante sus contactos en Portugal, donde la Corte y el pueblo eran muy devotos de la imagen. Tanto es así, que le puso el nombre de «Guadalupe» a la isla que los indios llamaban Turuqueira en noviembre de 1493, en su segundo viaje, cumpliendo así la promesa que le hizo a los monjes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/extremadura-y-el-nuevo-mundo-un-bautismo-singular-en-guadalupe/">Extremadura y el Nuevo Mundo: un bautismo singular en Guadalupe</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://guiashistoriadorex.com/extremadura-y-el-nuevo-mundo-un-bautismo-singular-en-guadalupe/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡Estos son mis huesos! Nicolás de Ovando, un gobernador de las Indias guardado en el armario</title>
		<link>https://guiashistoriadorex.com/estos-son-mis-huesos-nicolas-de-ovando-un-gobernador-de-las-indias-guardado-en-el-armario/</link>
					<comments>https://guiashistoriadorex.com/estos-son-mis-huesos-nicolas-de-ovando-un-gobernador-de-las-indias-guardado-en-el-armario/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[historiadores]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 May 2020 10:37:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#ExtremaduraEfemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Home Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Alcántara]]></category>
		<category><![CDATA[Conquistadores]]></category>
		<category><![CDATA[Edad Moderna]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Era de los Descubrimientos]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesias]]></category>
		<category><![CDATA[Monasterios]]></category>
		<category><![CDATA[Políticos]]></category>
		<category><![CDATA[Renacimiento]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://guiashistoriadorex.com/?p=7581</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sevilla, 29 de mayo de 1511. La ciudad despierta con la inercia que le imprime el dinamismo económico del Imperio español. Organiza los viajes, controla las riquezas llegadas de América y regula las incipientes relaciones con el Nuevo Mundo. El mismo rey Fernando el Católico se encuentra presente en la ciudad, como máxima autoridad de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/estos-son-mis-huesos-nicolas-de-ovando-un-gobernador-de-las-indias-guardado-en-el-armario/">¡Estos son mis huesos! Nicolás de Ovando, un gobernador de las Indias guardado en el armario</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Sevilla, 29 de mayo de 1511. La ciudad despierta con la inercia que le imprime el dinamismo económico del Imperio español. Organiza los viajes, controla las riquezas llegadas de América y regula las incipientes relaciones con el Nuevo Mundo. El mismo rey Fernando el Católico se encuentra presente en la ciudad, como máxima autoridad de las Órdenes Militares, para presidir un Capítulo General de la Orden de Alcántara. Las sesiones se han celebrado sin incidentes hasta ese día 29 de mayo, cuando una noticia sacude a los congregados: Nicolás de Ovando, comendador mayor de la orden y asistente a la reunión, acaba de fallecer en la capital hispalense.</p>
<p>El suceso lo narra el cronista de las Indias Gonzalo Fernández de Oviedo y no era poca cosa. Nicolás se Ovando se había ganado el cielo como una de las figuras más destacadas de los primeros años del dominio hispano en el Nuevo Mundo, digno de este <em>#ExtremaduraEfemérides</em>. Nacido en Brozas, en su biografía figuraban los títulos de comendador de Lares y comendador mayor en la Orden de Alcántara, orquestador de la primera gran armada colonizadora con destino al continente americano y, ante todo, gobernador general de las Indias entre 1502 y 1509. En sus años como gobernador disfrutó de plenos poderes y apaciguó las luchas intestinas entre los colonos. Se fundaron y refundaron también importantes poblaciones, como la ciudad de Santo Domingo, en la cual se conserva todavía la que fuera su residencia colonial. Bartolomé de las Casas, protector de los indios y enemigo acérrimo de Ovando, dijo de él que “tenía y mostraba grande autoridad, amigo de justicia; era honestísimo en su persona en obras y palabras, de codicia y avaricia muy grande enemigo, y no pareció faltarle humildad, que es esmalte de las virtudes”.</p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-7599 alignnone" src="https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/capilla_iglesia_san_benito_alcantara_guias_historiadores-225x300.jpg" alt="Capilla y sepulcro de Nicolás de Ovando" width="351" height="468" /></p>
<p>Desde Sevilla su cuerpo fue trasladado al conventual de San Benito de Alcántara, sede de la orden. Fue enterrado primero en una sepultura provisional y después en un magnífico sepulcro de alabastro labrado por el maestro Pedro de Ibarra en la iglesia conventual. Se cumplían así las mandas testamentarias de Ovando, como bien han estudiado Esteban Mira Caballos y Dionisio y Serafín Martín Nieto recientemente.  La tumba se conserva todavía en la arruinada iglesia, pues la Historia ha querido que ahí sigan depositados. Pero no sin haber escapado a guerras, desamortizaciones y expolios de saqueadores que buscaban los “tesoros” con los que se decía se enterraban los caballeros de la orden.</p>
<p>La última tentativa que hasta la fecha ha interrumpido el descanso eterno de Nicolás de Ovando tuvo lugar a mediados del siglo pasado. No con el ánimo de la profanación, sino con el de conocer el estado de conservación del sepulcro y averiguar si los restos del desventurado gobernador de América continuaban tras todas las vicisitudes en el lugar en que debían estar. La narración de los acontecimientos fue puesta negro sobre blanco en el <em>Anuario de Estudios Americanos</em> de 1948 por Miguel Muñoz de San Pedro. Un conocido nombre de la historiografía extremeña, pero cuya figura apenas ha sido glosada por Miguel de Mayoralgo y Lodo y Marcelino Cardalliaguet Quirant, un hecho que quizá pueda achacarse a la cercanía de su persona con la actualidad. Muñoz de San Pedro es recordado por ser autor de una exhaustiva obra histórica y genealógica, desde la que fustigó también con la vara del conservadurismo a ciertos sectores de la historiografía regional. Su obra de investigación le abrió las puertas de la correspondencia académica de la Real Academia de la Historia y de otras ilustres responsabilidades, como las designaciones de Director del Museo Provincial, Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas y Delegado Provincial de Bellas Artes.</p>
<p><img decoding="async" class="wp-image-7600 alignnone" src="https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/muñoz_de_san_pedro_descubrimiento_nicolas_ovando_guias_historiadores-214x300.jpg" alt="Portada del estudio de Muñoz de San pedro sobre los restos de Nicolás de Ovando" width="350" height="491" srcset="https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/muñoz_de_san_pedro_descubrimiento_nicolas_ovando_guias_historiadores-214x300.jpg 214w, https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/muñoz_de_san_pedro_descubrimiento_nicolas_ovando_guias_historiadores-731x1024.jpg 731w, https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/muñoz_de_san_pedro_descubrimiento_nicolas_ovando_guias_historiadores-768x1076.jpg 768w, https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/muñoz_de_san_pedro_descubrimiento_nicolas_ovando_guias_historiadores-480x672.jpg 480w, https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/muñoz_de_san_pedro_descubrimiento_nicolas_ovando_guias_historiadores.jpg 948w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" /></p>
<p>Bajo el expresivo título <em>Descubrimiento de los restos de frey Nicolás de Ovando, primer Gobernador de las Indias</em>, el autor describió el hallazgo un año después de haberse producido, cuando trasciende a la opinión pública. El estado de la cuestión ve la luz por medio de esta publicación, sembrada de una prosa literaria y ampulosa, que se adecúa tanto a los parámetros historiográficos de la época, impregnados de un fuerte imaginario conservador, como al ceremonial solemne que corresponde a una exhumación.</p>
<p>Sus páginas nos trasladan a la mañana del 8 de abril de 1947. El coche de Muñoz de San Pedro espera en Cáceres la llegada de dos acompañantes, quienes se encuentran también en la punta de lanza de la intelectualidad extremeña: Miguel Ángel Ortí Belmonte, Director del Museo Provincial, y  Antonio Rodríguez-Moñino, el reputado filólogo y bibliófilo. Una vez en el solar de la orden acuden a la iglesia conventual para ver el sepulcro, donde son informados de que había sufrido recientes desperfectos. En persona pueden comprobar que “varias piedras del muro de sillería cayeron en el interior, dejando abierta amplia brecha por la que con suma facilidad podía penetrarse en la sepultura”. El guarda del lugar había extraído de urgencia los sillares y apuntalado la tumba, con lo que casi se habían desvanecido las esperanzas de dar con los huesos de Ovando. Pero contra pronóstico, “Don Antonio Rodríguez-Moñino penetró el primero, descubriendo, con sorpresa y emoción de todos, que allí estaban los huesos del ilustre personaje, entre astillas del féretro y polvo de siglos”. Al mismo tiempo “removióse el fondo del nicho y fueron sacados cuantos restos había”.</p>
<p>El decoro y la prudencia empujan a Muñoz de San Pedro, Ortí Belmonte y Rodríguez-Moñino a no devolver los restos al sepulcro. Acuerdan trasladarlos a la iglesia de Santa María de Almocóvar, a fin de dejarlos en depósito bajo la custodia provisional del párroco interino Serafín García López. Así, los restos pasan de “una caja que pudo hallarse” después de observar el sepulcro a “una arqueta de madera” cuya fabricación se solicita al párroco y cuyo coste tasan y abonan allí mismo. En 1948, cuando Muñoz de San Pedro publica la crónica de la exhumación, anuncia que el encargo se había realizado y que “dentro de esta arqueta se encuentran hoy los huesos, en un armario de aquella sacristía”. A ella se habían trasladado también varias tablas de un retablo de Luis de Morales de la misma capilla ovandina. A buen seguro, ninguno de ellos imaginaba que los restos mortales del desdichado comendador mayor permanecerían casi medio siglo guardados en el armario.</p>
<p>De la identificación de los restos no albergó duda alguna Muñoz de San Pedro, apoyado en la descripción física que hizo de él Bartolomé de las Casas y del estudio forense del médico Luis Nuño Beato (quien ya antes había inspeccionado los restos de Diego García de Paredes, <em>Sansón de Extremadura</em>). Sus opiniones se han mantenido hasta nuestros días: “Pocas veces puede haber en asuntos de esta índole una certeza tan absoluta de autenticidad. Los restos de Ovando estaban en su capilla, en su sepulcro, en el que solamente enterróse él y donde sólo fragmentos de un único cadáver se encontraron. Hasta muy pocos días antes de descubrirlos, el hueco del muro era pequeño y nadie se aventuró a cruzarlo”.</p>
<p>Días después Muñoz de San Pedro acude al Palacio Episcopal en Cáceres para entrevistarse con Francisco Cavero y Tormo, obispo de la diócesis de Coria, a la que pertenece la villa de Alcántara. Lo mismo hace con el Gobernador Civil, Antonio Rueda Sánchez-Malo. El prelado y la autoridad civil se muestran interesados por el hallazgo y dispuestos a que los restos, hasta ver consumada la restauración de la iglesia de San Benito, sean trasladados temporalmente a la parroquia de Santa María en Cáceres: “junto al altar mayor, en el lado de la epístola, se labraría un hueco, donde, protegida por una reja, quedase la arqueta que contiene los huesos del Comendador”. Con todo acordado y en marcha, bajo los auspicios del Instituto de Cultura Hispánica, de la Real Academia de la Historia y de las autoridades de Cáceres, los planes quedan paralizados. Se reciben noticias del interés mostrado por una orden religiosa para hacerse cargo de la restauración de la iglesia del conventual de Alcántara. Mientras tanto, los restos de Ovando continuarían depositados en el inadecuado armario de la sacristía de Santa María de Almocóvar.</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-7612 " src="https://guiashistoriadorex.com/wp-content/uploads/2020/05/huesos_restos_nicolas_ovando_guias_historiadores-300x146.jpg" alt="Restos mortales de Nicolás de Ovando" width="481" height="234" /></p>
<p>En el mes de agosto realizan una nueva visita a Alcántara. Esta vez Muñoz de San Pedro se hace acompañar por Ortí Belmonte, el médico Nuño Beato, el comandante Santiago Calderón y la profesora Ursula Lamb, hispanista afincada en Estados Unidos que prepara una tesis doctoral sobre Nicolás de Ovando. Antonio Doncel Martín, párroco titular de Santa María de Almocóvar, abre el armario, entrega la arqueta de madera y los asistentes pueden ver y fotografiar los restos. En esta ocasión, “más detenidamente, con más serenidad y mayor espíritu crítico que en los instantes un poco solemnes del descubrimiento”. El cuerpo del gobernador de las Indias se reducía a “una clavícula, la bóveda craneana, un fémur, un cúbito, un radio, un ilíaco, un tercio superior y una cabeza de húmero, el esternón, sacro, pubis, dos costillas y dos fragmentos de ellas”, además de “pequeños trozos y esquirlas”. El estudio óseo les permite conocer más detalles de su fisonomía y fijar la controvertida fecha de nacimiento de una gloria del pasado, en palabras de Muñoz de San Pedro: “míseros despojos, entre los cuales alentara un día, ardiendo en la llama de un espíritu superior, todo un carácter que, al servicio de la inteligencia y de la voluntad, durante varios años llevó con pulso firme el timón de la nave del recién nacido Imperio Español”. Los huesos, cómo no, fueron devueltos a la arqueta y ésta al armario de la sacristía.</p>
<p>¡Cuarenta y cuatro años pasaron los huesos en los estantes del armario! La Fundación Iberdrola España adquirió el conventual de Santa Benito de Alcántara y lo sometió a una profunda rehabilitación. En mayo de 1991, arropados por una procesión a la que acudieron autoridades y representantes de las Órdenes Militares, los restos de Ovando fueron trasladados con solemnidad a su sepultura original en la iglesia conventual. La antigua sede de la orden es visitable y cualquier persona no debe irse de Alcántara sin recorrer sus estancias gracias a las visitas que programa la fundación. Por la restauración en sí, por la historia que encierra y por la vida cultural que irradia. Quienes se adentren en el lugar podrán contemplar la excepcional capilla de Nicolás de Ovando, que vuelve a guardar su cuerpo. Un monumento desgastado en una impresionante edificación arruinada, pero que cumple al fin y al cabo la voluntad expresada por todo un gobernador de las Indias, protagonista de esta efeméride, enterrado en la tierra que le dio el ser.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/estos-son-mis-huesos-nicolas-de-ovando-un-gobernador-de-las-indias-guardado-en-el-armario/">¡Estos son mis huesos! Nicolás de Ovando, un gobernador de las Indias guardado en el armario</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://guiashistoriadorex.com/estos-son-mis-huesos-nicolas-de-ovando-un-gobernador-de-las-indias-guardado-en-el-armario/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>#ExtremaduraEfemérides: Historia para un calendario</title>
		<link>https://guiashistoriadorex.com/extremaduraefemerides-historia-para-un-calendario/</link>
					<comments>https://guiashistoriadorex.com/extremaduraefemerides-historia-para-un-calendario/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[historiadores]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 May 2020 14:30:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[#ExtremaduraEfemérides]]></category>
		<category><![CDATA[Home Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Efemérides]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://guiashistoriadorex.com/?p=7565</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Celebras tu cumpleaños el mismo día que Manuel Godoy, Francisco de Zurbarán o Carolina Coronado? ¿Atravesaron tu localidad hace hoy cientos de años regimientos en busca del frente de batalla o reyes con su corte itinerante? ¿Tal vez sin saberlo has caminado los senderos o conocido las estancias que pisaron ilustres personalidades en el mismo [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/extremaduraefemerides-historia-para-un-calendario/">#ExtremaduraEfemérides: Historia para un calendario</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>¿Celebras tu cumpleaños el mismo día que Manuel Godoy, Francisco de Zurbarán o Carolina Coronado? ¿Atravesaron tu localidad hace hoy cientos de años regimientos en busca del frente de batalla o reyes con su corte itinerante? ¿Tal vez sin saberlo has caminado los senderos o conocido las estancias que pisaron ilustres personalidades en el mismo momento de su vida?</p>
<p>Guías-Historiadores de Extremadura pone en marcha <em>#ExtremaduraEfemérides</em>. Una relación de las biografías, batallas, visitas reales, florecimientos artísticos, hazañas, inauguraciones y otros acontecimientos históricos vinculados a la región dignos de recordar en su aniversario. La intención, conmemorar hechos destacados de nuestro pasado común que han escrito, con mayúsculas, la Historia de Extremadura y por tanto también su presente. Un propósito que huye de la utopía de crear la base de datos de efemérides definitiva, sino que se encuadra en nuestra faceta de divulgadores: conocer detalles de sus hombres y mujeres, de sus mentalidades, sus decisiones y sus obras, así como también de sus sociedades, sus realidades políticas o sus bases económicas. Una brújula que llena un vacío en el calendario histórico extremeño y una agenda para nuestro programa de ocio cultural al servicio de la ciudadanía.</p>
<p>La publicación de las efemérides se realizará periódicamente en nuestras redes sociales (Facebook, Instagram y Twitter) con la etiqueta o <em>hashtag</em> #ExtremaduraEfemérides para identificarlas. Ciertas efemérides llenarán también con la misma etiqueta las páginas digitales de nuestro blog en la web<u> www.guiashistoriadorex.com</u> ¡Síguenos!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://guiashistoriadorex.com/extremaduraefemerides-historia-para-un-calendario/">#ExtremaduraEfemérides: Historia para un calendario</a> se publicó primero en <a href="https://guiashistoriadorex.com">Guías-Historiadores de Extremadura</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://guiashistoriadorex.com/extremaduraefemerides-historia-para-un-calendario/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
