En esta ocasión realmente no fuimos nosotros quienes viajaron porque todo el día discurrió en Cáceres, pero sí se viajó en el tiempo hasta los años 30 del siglo XX y a las brumas intemporales en las que se mezclan historia y fantasía. Así, el pasado día 20 de septiembre nuestra querida Sociedad Extremeña de Arqueología y Patrimonio (en adelante, SEdAP) hizo con nuestro compañero Antonio Cancho Sierra dos rutas temáticas en su ciudad de nacimiento y residencia: La relativa a los acontecimientos de la Guerra Civil de 1936 a 1939 y la que se adentra en las leyendas de la ciudad.
Por la mañana pudimos ahondar en los detalles de la preparación y ejecución del golpe de estado en la primavera de 1936, los bombardeos que sufrió la ciudad, el reflejo en la prensa local de los movimientos en los distintos frentes, así como detalles de la vida cotidiana de ese período, la presencia de tropas extranjeras, etc., todo ello con múltiples preguntas y comentarios que enriquecieron las explicaciones de nuestro compañero. Ciertamente fueron más de dos horas de historia reciente que se vieron rematadas por una visita muy especial de los asistentes al interior del palacio de los Golfines de Abajo.

Por la tarde, tras una provechosa comida, el asunto cambió radicalmente en cuestión de recorrido y de contenido, ya que la ruta fue la de las leyendas cacereñas más conocidas (y algunas no tanto), un patrimonio que no es arquitectónico sino efímero dada la transmisión fundamentalmente oral de los relatos que se desgranaron. Hubo leyendas de todos los tipos, desde las más cómicas y participativas hasta las más trágicas que por momentos llenaron de congoja a quienes las escucharon con atención. Sin embargo, el valor de estos mitos reside en su contexto de aparición, su llegada hasta nuestros días con múltiples cambios e hipérboles y su moraleja, que nos hablan a menudo del modo de pensar y actuar de las sociedades del pasado. Hubo un excelente humor a lo largo de las aproximadamente dos horas que estuvimos juntos en esta visita guiada tan particular a la parte antigua de Cáceres.
En definitiva, un día lleno de historia, aprendizaje, amenidad y compañerismo, pues la SEdAP y Guías-Historiadores de Extremadura forman ya casi una simbiosis que beneficia a todos, lo cual agradecemos a todos, tanto a quienes participaron como a quienes no pudieron en esta ocasión y, en especial, a Domingo Martín Castilla, factótum incansable de la divulgación del patrimonio de la región entre su población.
Naturalmente, ya estamos deseando que llegue la próxima ocasión de colaborar y de conocer en mayor detalle cualquier sitio o aspecto de valor que haya en nuestra tierra. Y, también naturalmente, habrá su respectiva crónica.
Realmente fue interesante y,como siempre, gran explicación con estupendas anécdotas. Un día bien aprovechado ……y con buen sol. Jaja. Gracias
Muchas gracias a ti por tu comentario. Nos alegra mucho que las rutas que os propuse os resultasen amenas y enriquecedoras a la vez, más si encima hay buen tiempo. Saludos cordiales.