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El domingo día 11 de noviembre la asociación de Guías-Historiadores de Extremadura llevó a cabo una visita cultural a cargo de nuestro compañero Antonio Cancho Sierra centrada en la ciudad extramuros, la que más recorren los cacereños en su día a día y, paradójicamente, la menos conocida y quizás menos valorada por su parte. Se orientó la visita hacia la propia población local y resultó un gran éxito de participación popular, con un público que llenó las plazas disponibles y que en ningún momento dejó de mostrarse participativo y curioso, formulando numerosas preguntas sobre Cáceres y su historia y aportando detalles desconocidos para la mayoría de asistentes.

El recorrido comenzó a las 11 de la mañana en la Plaza de la Audiencia, siendo el día y la hora escogidas una manera de rememorar el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, un conflicto que no afectó directamente a la localidad, pero que sí tuvo una cierta influencia colateral, a lo cual se aludió en algunos pasajes. Se pasó seguidamente por la Plaza Mayor -auténtica bisagra histórica entre el Cáceres antiguo y el moderno-, continuando luego hacia el paseo de Cánovas a través de la Gran Vía, la plaza de San Juan y las calles San Pedro y San Antón, sucesivos y parciales ensanches urbanos de la ciudad desde finales del siglo XIX y a lo largo del XX. Concluyó la visita en la plaza de América, popularmente conocida como Cruz de los Caídos.

Durante todo el itinerario se hizo hincapié en la importancia de la creación de la Real Audiencia de Extremadura en el desarrollo posterior de la entonces villa de Cáceres, en los sucesivos planes de mejora de la población, unos exitosos y otros no tanto, y en el ferrocarril como herramienta de dinamización económica. Asimismo, se mencionó a personajes destacados pero desmerecidamente olvidados por la localidad que los vio nacer o trabajar para ella, como Álvaro Gómez Becerra, Joaquín Castel, Ángel Pérez o Leoncia Gómez.

Acabó este acto cultural con una llamada a la justísima reivindicación de un ferrocarril digno para la región y con un agradecimiento a todos los asistentes que tuvieron a bien pasar una mañana de domingo con nuestro compañero Antonio aprendiendo, enseñando y disfrutando del patrimonio local que a menudo escapa al conocimiento de la población en general, precisamente el fin supremo de esta asociación: investigar y divulgar la Historia de modo riguroso a la par que ameno. Desde estas líneas reiteramos nuestro agradecimiento sincero a todos los que se interesaron por esta actividad y encomiamos tanto a ellos como al resto de la población a seguir participando en todas las que seguiremos preparando en los meses venideros.